La luna se puede tomar a cucharadas
o como una cápsula cada dos horas.
Es buena como hipnótico y sedante
y también alivia
a los que se han intoxicado de filosofía
Un pedazo de luna en el bolsillo
es el mejor amuleto que la pata de conejo:
sirve para encontrar a quien se ama,
y para alejar a los médicos y las clínicas.
Se puede dar de postre a los niños
cuando no se han dormido,
y unas gotas de luna en los ojos de los ancianos
ayudan a bien morir
Pon una hoja tierna de la luna
debajo de tu almohada
y mirarás lo que quieras ver.
Lleva siempre un frasquito del aire de la luna
para cuando te ahogues,
y dale la llave de la luna
a los presos y a los desencantados.
Para los condenados a muerte
y para los condenados a vida
no hay mejor estimulante que la luna
en dosis precisas y controladas
Muy bonito, la luna, mi forma favorita; este texto me recuerda otro cuento corto, hablando de la luz, se llama, La luz es como el agua. Uno de mis favoritos, te lo recomiendo.
Muchas Gracias, recomendación anotada y será considerada ya que andamos de muy buenos gustos ultimamente.
Jaime Sabines me pone cachondo.
Ahhh la luna (y suspiro) hermoso astro inspirador de poemas (precisamente hace poco escribí algo relacionado con la luna) siempre imitada y jamás igualada, para mí el astro rey por excelencia…
Iba a escribir un comentario inteligente pero “Jaime Sabines me pone cachondo” es lo más divertido que he escuchado en días, aplausos a TUMEROMOLE.