“No lo uso simplemente por que… veme, enterito… con mis 5 dedos en cada mano, mis piernas y mis sueños en un mismo lugar…si me llega a pasar algo, no quiero nada a medias… que me lleve la chingada completito, como llegué”

Mas o menos así era mi argumento imprudente pero constante sobre el por qué no usaba el cinturón de seguridad al manejar (con groserías y todo).

Lo bueno de compartirles esto ahorita es que sigo siendo yo, el completito y afortunadamente no me tuvo que pasar nada a mi para que cambiara esa ridícula forma de pensar.

Mi primer carro fue un VW Sedán de 1971 amarillo cuando tenía 14 años y desde ese entonces, salvo por algunos altibajos de la vida he tenido en que moverme… y hasta hace 1 año nunca usé cinturón de seguridad, por imprudente.

Quizá este post no tiene tanto sentido, pero a modo terapéutico y si les sirve de algo les platico que entendí que no podía seguir contradiciéndome en eso de que hago todo lo necesario para que las cosas salgan bien si en algo tan simple como tomar una precaución extra no lo estaba haciendo; también la verdad es que tuve miedo después de ver tantos accidentes en Urgencias Adultos y sacando algunos números al aire de 10 accidentes automovilísticos importantes que llegaban a esa sala de urgencias 4 dejaban secuelas importantes, por decirlo de algún modo le quitaban lo completito a alguien (unos mas, otros menos, no necesariamente incapacitantes) , 5 tenían una excelente recuperación y no pasaba de unos días en el hospital y 1 o a lo mucho 2 arrebataban por completo todo.

Así se las gasta la vida en eso de las lecciones y antes de que me pasara algo al volante hice una especie de analogía con las veces que había tenido accidentes en el hospital y en casi todas el factor en común siempre fue el exceso de confianza y no hacer las cosas como son… como por ejemplo tomar una muestra de sangre sin usar guantes y tómala, justo ese día es en el que te llenas todo de sangre o te picas. Y no, por no haber prevenido no te aseguras que si te va a pasar algo te pase todo o nada, no aplica, y solo tienes la angustia de que te puedes contagiar de algo y todas esas cosas que pasan por tu cabeza en el flashback de tu accidente.

Por eso un día decidí agregar a la lista de cosas que hago a modo de ritual el abrocharme el cinturón, por si las dudas.

Para quienes ya lo hacen desde siempre, los felicito y para quienes no los invito a reflexionar en que la vida pocas veces es un simple 2+2=4… que de negro a blanco se pueden pasar por muchos tonos y no siempre ser el que nos favorezca mas.

Este consejo les doy, por que su amigo DrKbrito soy.

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